mejorar

Publicado: noviembre 30, 2012 en amigos
Lejos quedan la soberbia y el orgullo, porque yo corro mucho. Muchísimo.
Anuncios
comentarios
  1. Maite dice:

    Lo único malo es que de tanto correr, tal vez estés cansado para luchar contra ellos si te alcanzan.
    ¿Utilizar muchísimo es síntoma de soberbia y orgullo? Hummmmm.

  2. pecosa dice:

    correr mucho y dejar las cosas atrás suele acabar como el cuento de la liebre y la tortuga: el que corre se cansa (por muy forest gump que seas, un día te cansas) y se echa una siesta la mar de maja bajo un árbol; y cuando despierta, el orgullo, la soberbia, las ex-novias histéricas, las burlas sufridas en la egb, están ahí otra vez, los muy hijosdep

    mi caso es otro. he dejado atrás tantas cosas… pero como me tropiezo y/o caigo a menudo (no es una metáfora, ya lo sabes), lo que dejo atrás siempre me alcanza.

    • vittt dice:

      es verdad, pecas. la mochila siempre anda detrás de uno. llena de todas esas cosas que lo lastran y acentúan su desviación de columna. un día te la dejas olvidada en un bar, en un banco de la estación, pero siempre llega ese alma caritativa que, corriendo detrás tuyo te toca el hombro y, quizá sin resuello, te la tiende: oiga, se deja esto…

      mientras te levantas del suelo y te sacudes un poco el polvo del ego por si te ha visto alguien, ojalá te alcancen también esas cosas que dejaste atrás y echas de menos. sería lo justo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s