sobre el final feliz que me debo a mi público no se canse de tanto cinismo fúnebre ni qué niño muerto y quiera reír sin escalofríos ni despertarse gritando por la noche cubiertos de orina tibia y sudor frío ahí va

Publicado: enero 29, 2011 en cuentos para enfants terribles, inocencia, malafolla, microcuentos, sueños

La princesa y el príncipe se conocieron con el beso que hubo de unirles felices por siempre jamás. Y las nubes se levantaron y el sol iluminó el valle antaño sombrío y las palomas blancas volaron con la nueva hacia el cielo tan azul y los pajarillos recién nacidos trinaron asomaditos al nido y los mapaches y las ardillas y los ratoncillos y demás roedores adorables aplaudieron con sus manitas entre las mimosas y las margaritas y hasta los ciervos adultos se les humedecieron los ojos bajo las encinas y las pompas de jabón esquivaron los bigotillos de los conejitos sin explotar ninguna y al gallo tenía la piel de gallina con el in crescendo de la música y las mariposas se confundieron con el confeti y la purpurina (y las pompas) y las perdices salieron de sus escondites pues eran todos vegetarianos y los vasallos del príncipe y de la princesa brindaron por la feliz pareja con vino especiado  y los mancebos y las doncellas bailaron con cintas de seda y vestidos de organdí —que alguien me pegue un tiro, por caridad— y los unicornios existían y las pulgas no.
Anuncios
comentarios
  1. Hugo dice:

    Prefiero lo otro, a no ser que sea porno y las doncellas que bailaban con los mancebos dejaron de ser doncellas y se amancebaron. Si no, tienes razón, vuelve a los erizos y los globos.
    Abrazos castos.

  2. ¿Y por qué voy a pegarte un tiro? Te ha salido un tanto meloso, eso sí, pero confieso que me encantaría vivr en un mundo con unicornios!
    Bien, me visto de organdí (previo buscar en el google qué es el organdí) me voy a zoológico (¿dónde querés que encuentre ciervos y ardillas en plena ciudad de Córdoba?). Hago pompas de jabón y espero.
    En cuanto pase algo maravilloso vuelvo y te comento.
    Al revés, si me voy al país de las hadas …arrivederci amore.

  3. deMadrid dice:

    jajajaj muy bueno

  4. Pecosa dice:

    Bah, ¿y a quién le interesa un príncipe? ¿Te has dado cuenta de que nunca hablan? LLegan, besan, bailan y au. ¿Es que no enseñan nada más en la Escuela de Príncipes de Cuento? Es de ser sosos.

    Organdí. ¡Oh! No has estado viendo Disney, ¡has estado leyendo la Labores Del Hogar!

    (A mí como si quieres escribir sobre la fabricación en serie de las bombillas de bajo consumo… La chispa es la chispa – la tuya, digo, no la de las bombillas)

  5. vittt dice:

    si es que eres más bonica que las pesetas, pecs… la chispa de la vida.

    me enganché a labores del hogar en la sala de espera del oculista y ahora no sé parar. me paso el día hablando de ella. es por cosas así que los príncipes no abren boca. por lo general la gente perdemos el encanto del silencio pa decir tontás.

  6. Sand dice:

    ¿Y de dónde salen las pompas de jabón? Un misterio del final feliz… (el tiro te lo merecías bastante antes, con tanto ñoñerío… pero te dejaré vivir, porque sé que ésto sólo ha sido un lapsus, y pronto volverás a las andadas del cinismo fúnebre, jaja)

    • vittt dice:

      en momentos de extrema felicidad, las pompas de jabón aparecen por generación espontánea. no es que me haya pasado nunca, pero no pierdo la esperanza.

  7. annie dice:

    Mucho azúcar puede dejarte ciego, Vittty.
    ¿El tiro lo quieres en la cabeza, en la rodilla…?

  8. vittt dice:

    antes me quedaré ciego de amarme…
    y menos dónde duele dónde quieras ann.

  9. pablogonz dice:

    ¿Cómo se dice más que sublime? Pues eso.
    Abrazos rotos de reír,
    PABLO GONZ

  10. Alan dice:

    ¿Pero los unicornios tienen tatuajes de arcoiris en los cuartos traseros? Si no, casi prefiero a las pulgas.

    Y lo más importante, el príncipe y la princesa… ¿Follan o qué?

  11. Elena dice:

    Dios, qué mal rollo. Prefiero que me devore el “monstruo de los finales felices”.

  12. vittt dice:

    el monstruo de los finales felices…
    entre muchas otras cosas, le debo un microcuento.

    el monstruo de los finales felices no ganaba para almax. su azúcar en sangre superaba (etc)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s