Archivos para julio, 2009

Hoja afilada
canta bajo la lluvia
y alguien muere.
Kiram
(Kitano)

Mecidas por la brisa, las cañas de bambú asustan a los espectros. Desaparecido entre las rocas, el viejo samurai distingue el sendero en su memoria. Sus pasos guiados por el recuerdo son tragados por el fragor de las hojas verdes de los bambús, que se agitan sobre la comitiva como mantis religiosas. Los espectros caminan juntos, para darse calor, ofreciéndose cobijo. A lo lejos despunta un cementerio comido por el musgo y la neblina. Por primera vez en su larga existencia, el viejo samurai siente miedo. Por primera vez desde aquella vez primera en que su brazo segó la vida, el viejo samurai se siente terriblemente solo. Y en paz.

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demasiado tiempo al sol

Publicado: julio 26, 2009 en citas, lápida

La gente habla del mundo de los muertos y el de los vivos, cuando el mundo es mundo; y punto.

última voluntad

Publicado: julio 23, 2009 en citas, ella, lápida, malafolla, sangre


Que cuando llegue la muerte me pille con otra.

Las sillas sobre la mesa, el suelo barrido, la máquina de discos apagada, luces a media asta. El tipo deja doscientos pavos en la barra, junto a la botella mediada. Se cala el sombrero, ladeado sobre una cicatriz. De camino a la puerta afila el cuello de la gabardina para encarar la lluvia. La noche es franca, de tan vieja. Un coche pasa despacio, tan despacio, las ventanas bajadas. El tipo enciende un pitillo, da una calada hasta el alma, no hay prisa. No siente la bala. No siente ya nada. Unos tacones doblan la esquina, hieren la acera. tac-tac-tac-tac. Rubia platino, delgada, muy pálida, ojos verdes; tan negro el paraguas.
Ella le tiende un pañuelo blanco, notas cítricas, madera, azahar. El tipo se limpia la comisura de los labios y se lo devuelve, con dos monedas carmesí.
Ella dice:
—Es usted muy testarudo —la voz ronca, de muchacho.
El tipo pellizca el ala empapada del sombrero.
—No menos que usted.
Encara la lluvia desafiándola. Le arde respirar. Siente los ojos verdes clavados en su espalda mojada, encorvándola. Cada paso dobla el esfuerzo del anterior. Rubia platino, delgada, muy pálida. Ha dejado de llover pero la tentación del paraguas es tanta.

colegueo intolerable

Publicado: julio 15, 2009 en 2003, biblia, citas, lápida, MundoFreak, sangre


Observé cuando leí la biblia en su momento, no hacía falta ser muy observador tampoco, que en los Salmos aparecía varias veces la palabra JAH para denominar a Jehová. La confianza ya daba asco antes de Cristo. Estaban tan acostumbrados a pedir clemencia o la destrucción de los enemigos en aquella época, que se dirigían al altísimo con un diminutivo. Un mote!
—Arrasa a mis enemigos con tu misericordia, oh Jah —decían.
—Enróllate, oh Jah, que pún que pan —decían.
Aunque no lo recojan las escrituras, más de una vez debió de oírse replicar a las nubes:
—¡MÁS RESPETO QUÉ SOY TU PADRE, NO UN AMIGOTE DEL BAR!

sobre la ética y la estética

Publicado: julio 12, 2009 en 2003, microcuentos

El diputado con complejo de pene pequeño no se ducha en el gimnasio por miedo a que le pongan motes, como en el internado. También porque se sabe incapaz de no compararse con los demás hombres y ello podría dar pié a equívoco, mirándoles el paquete todo el rato. Si pudiera ducharse con la erección equina que contempla desde hace unos minutos en el retrete del congreso, los traumatizados serían los demás. Serían ellos quienes, de reojo, desearán uno igual. Pero pensarían lo que no es, excitado entre iguales; dada su filiación y aspiraciones políticas no podía permitirse tal tipo habladurías. Con gusto el diputado se quitaba ahora mismo cinco o seis —o siete!— de esos centímetros latentes que  le agitaba con recelo la portavoz de la oposición en los retretes del congreso, para que le colgaran sin más de la polla en las duchas del gimnasio. Oh, sí.

La mujer fingió no tener un orgasmo. Tampoco esta vez.

En perversidades anteriores:
Perversidad I
Perversidad II