Archivos para marzo, 2009

sobre la ingenuidad

Publicado: marzo 30, 2009 en inocencia, lápida, microcuentos

El niño señaló la desesperación.
—Mira papá, un mimo —dijo.
El padre avivó el paso.
—No hijo, es un señor en una caja de cristal.

sobre la justicia poética

sobre las crisis de fe

Publicado: marzo 28, 2009 en biblia, microcuentos, sangre, sueños

Dios no soportaba el silencio, por eso arañó el barro y le insufló la vida; los alaridos, el llanto y las bombas lo acompañan ahora, profundamente dormido.

22:28 p.m.

Publicado: marzo 25, 2009 en citas, ella, inocencia, lápida

El tiempo lo cura todo menos la verdad.
CARLOS RUIZ ZAFÓN
(El Juego Del Ángel)

Dos ancianos se abrazan en la cama para entrar en calor.
—Los años no perdonan —dice él. Como disculpándose.
Ella le besa.
—Pero yo sí.

😉 k

Ésto es un filón…

00:31 a.m.

Publicado: marzo 19, 2009 en amigos, citas, ella, inocencia, lápida, llengua materna, malafolla

T’estimo, et fots.

Te quiero, te jodes.

14:39 p.m.

Publicado: marzo 16, 2009 en amigos, citas, lápida

Nunca he sido feliz, pero me lo he pasado muy bien.
PEPE RUBIANES

La niña sin ojos saltaba a la comba calle abajo –cincuenta y siete cincuenta y ocho cincuenta y nueve– dos trenzas negrísimas sobre sus clavículas de mazapán. Se cruzó con el carnicero del barrio que caminaba calle arriba, con la sonrisa franca bajo aquel bigote como un brochazo. Hacía tiempo que sabía que estaba muerto, pero la tienda no se abría sola. La niña sin ojos se detuvo antes de cruzar la carretera, el semáforo estaba en rojo. A su lado un hombre con gabardina  dio un paso adelante, con los ojos cerrados. La niña sin ojos lo detuvo con la mano; un furgón de reparto le pasó rozando.
Algo murmuraba el hombre con gabardina justo cuando el piano le cayó encima (potrommmmm; clink, clonk, clink, clank, clonk…), como en los dibujos animados.
-De nada -El semáforo estaba en verde y la niña saltaba a la comba calle abajo –sesenta y cuatro sesenta y cinco sesenta y seis-.
Se cruzó con el chico del kiosko de chuches, que corría calle arriba. Aún no sabía que también estaba muerto.

08:17 a.m.

Publicado: marzo 9, 2009 en citas, ella, General, inocencia, lápida, pasen y vean

Te mostraré el mundo, si me llevas contigo.

Las luciernagas zigzaguean encendidas alrededor de los samurais, que se miran sin verse. Sus movimientos apenas asustan  a aquellas pinceladas de luz en mitad de la nada, como si ignoraran su presencia o la toleraran. Es una lucha rápida. Dos vidas en un instante. Una que sigue y una que acaba. Un cuerpo cae en silencio, en la oscuridad, entre las luciérnagas. Nadie vio nada. Nadie oyó nada. Las luciérnagas siguen prendidas en la noche cuando todo acaba.