Archivos para septiembre, 2008

va por mi abuela…

Publicado: septiembre 30, 2008 en ¿plagio?, citas, General, inocencia, MundoFreak, sangre

Soy un jenio.

ley del despilfarro de energía

Publicado: septiembre 28, 2008 en ¿plagio?, citas, General, malafolla

El polvo no se crea ni se destruye, se acumula.
Al parecer en mi casa.

guardavidas

Publicado: septiembre 27, 2008 en 2003, ella, General, lápida, macrocuentos, microcuentos, sangre, sueños, trenes

Se conocen en un tren. Él mira el paisaje desierto mientras toma un café solo en el vagón restaurante.
—Bonito, ¿verdad? —ella se presenta. Mar. <<¿Pero Mar de Mar, Mar de María, Mar de Maribel, de Margarita?>>—. Mar de Mar.
—Mejor.
—María es bonito —ella pide otro solo.
—Me gusta María de María y Mar de Mar —estrechan sus manos, muy firme—. Martín.
Hablan de la infancia. Descubren que tienen mucho en común; los dos fueron gordos de niños y adelgazaron durante la adolescencia. Ella es pintora, él escritor. Ni ella ha vendido un cuadro, ni él ha publicado un cuento. Tienen la misma edad. El mismo número de cicatrices. Dos. Una en el mismo sitio, que todavía escuece.
—Comienza a parecerse a una de mis historias —él.
Ella.
—Me encantan las historias.
Él le cuenta que un hombre y una mujer se encuentran en un tren, en el vagón restaurante. Hablando como si se conocieran descubren que tienen muchas cosas en común. Ambos adelgazaron durante la adolescencia, ella pinta, él escribe. Todo parece casualidad, pero las coincidencias llegan al extremo de nacer el mimo día, a la misma hora, haber tenido la misma pesadilla recurrente desde los ocho años. Reconocen en el otro la propia sonrisa. Han marchado en busca de sí mismos y se han encontrado reflejados en los ojos de en un extraño. Alguien que después de mucho tiempo sonríe. Piensan que el destino les ha unido. Que la búsqueda ha terminado. Ésas cosas. Cuatro kilómetros después, en un cambio de vías estropeado, el tren descarrila.
—No es un final feliz —ella paga los cafés.
—Yo creo que sí. Con aquella sonrisa las barreras a su alrededor se desmoronan, las puertas se abren, respiran el aire del exterior que vuelve a hacerles daño.
Ella asiente.
—Bajo en la próxima —dice.
Se despiden despacio. Sin tocarse.
—Te daría mi número si tuviera teléfono. Lo quemé todo.
Sonríen por segunda vez.
—Yo también.
Ella baja del tren en un apeadero desvencijado y quebradizo por el viento del desierto. Él todavía sonríe cuando la locomotora entra a toda velocidad en la vía equivocada.

14:34 p.m.

Publicado: septiembre 25, 2008 en citas, ella, General, lápida

¡Tengo miedo de quedarme con mi dolor a solas!
GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER
(Rima LII)

sobre el amor verdadero

Publicado: septiembre 24, 2008 en General, microcuentos, MundoFreak, sangre, sueños

El auxiliar contable tuvo una amiga imaginaria a los cinco años. Con el tiempo se casaron en una capilla de cuento y tuvieron tres preciosos hijos imaginarios. Son inimaginablemente felices. Fin.

by kiram

doce de la madrugada

Publicado: septiembre 22, 2008 en citas, General, inocencia, lápida, malafolla

Los niños muertos se columpian por la noche.

Cuando Jesús lo señaló con el dedo en el monte de los olivos, Pedro, de nombre Simón, se quedó mudo a mitad de un chiste de rabinos. Las piernas comenzaron a temblarle cuando el hijo de Dios, con aquella voz que tenía, que te ponía los pelos de punta para lo bueno y para lo malo, le dijo: <<De cierto te digo que tú, hoy, esta noche, antes de que el gallo haya cantado, me negarás tres veces>>.
Pedro, de nombre Simón, deseó que se lo tragara la tierra. Aliviados de que la cosa no fuera con ellos, los demás discípulos le reprochaban su cobardía alrededor, pegados unos a otros como sanguijuelas.
—Yo, no —les dijo.
—Tú, sí —dijo Jesús.
A Pedro, de nombre Simón, comenzó a darle todo vueltas, y no solo por abusar de la sangre de Cristo durante la última cena. El monte de los olivos, las sanaciones, las parábolas, el paseo por el mar, el sermón de la montaña, la multiplicación de los panes y los peces, la transmutación del agua en tinto, Lázaro levantándose y andando, su suegra sana como una pera (que maldita la gracia), el monte de los olivos, las sanaciones. Las parábolas. El paseo por el mar…
—No. Imposible —sudaba.
Jesús asintió profético.
Pedro, de nombre Simón, se sentía cada vez más pequeño ante sus bondadosos ojos, insignificante bajo aquella mirada que lo perdonaba todo. (Aquella mirada con que te llamaba Pedro y no se te ocurría contradecirle) Trató de recuperar la dignidad ante los demás discípulos hechos uno.
—¡Qué no, coño! —se conjuró.
Jesús se dio la vuelta. Omnipotente, más humano que nunca, no pudo contener su última risa.
—C-coc C-cooc.

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una peculiaridad

Publicado: septiembre 19, 2008 en citas, General, pasen y vean

Estornudar me eriza los pezones.

El médico tuvo que emborronar hasta tres recetas para que su letra no se entendiera.

el hada de los blogs

Publicado: septiembre 17, 2008 en citas, ella, General, inocencia, lápida, microcuentos, sueños

-Sólo aquello que ves, aquello que oyes o sientes, existe -me dijo.
>>Cuando salga por esa puerta y dejes de oír mis pasos, de sentir el peso de los mismos sobre tus hombros cansados dejaré de existir.
-Sólo existiréis tú y esta habitación -me dijo-. El resto del mundo y yo.

20:15 p.m.

Publicado: septiembre 15, 2008 en citas, ella, General, lápida, malafolla

Yo jamás te pedí nada: al expirar te exijo que vengas a mi tumba a sollozar.
LORD BYRON
(Acuérdate De Mí)

paradoja

Publicado: septiembre 15, 2008 en citas, ella, General, sueños

Si sueño contigo no duermo.

sobre babel

Publicado: septiembre 13, 2008 en 2003, ¿plagio?, biblia, General, llengua materna, microcuentos

El arquitecto mostró el plano de la torre al maestro de obras y señaló una pared.
—Aquí doble ladrillo —dijo.
—¿Cómo? —el maestro de obras aguzó el oído.
El arquitecto frunció el ceño.
—¿Qué?
Desencajados ambos miraron al peón que, cargando un saco de porlan en cada mano, no tenía ni idea qué demonios estaban hablando los dos.

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