sobre el umbral

Publicado: diciembre 24, 2007 en General, lápida, microcuentos, sueños

Su vida era un continuo abrir puertas que más valdría dejar cerradas. De niño abrió la puerta y vio a su madre cabalgando a su padre, de adolescente abrió la puerta y vio a su hermana metiéndose tres dedos frente al espejo, de padre abrió la puerta y vio a su hijo masturbándose con la guía de televisión, de marido abrió la puerta y vio a su mujer sodomizada por un señor, de abuelo abrió la puerta y vio a su nieta peinándole el chichi a una amiga del cole con el peine de la Barbie. Lo último que recuerda es abrir la puerta y que un esqueleto vestido de negro le señalara con una guadaña y le dijera: estás jodido.

comentarios
  1. eariandes dice:

    Pues si que llegó tarde MUERTE, porque a esas alturas ya le podía haber dado un yuyu (véase un infarto) antes… a buenas horas y con sol

  2. Pecosa dice:

    Y tan jodido. Ese hombre debía matarse a pajas. Ya me dirás qué, sino.

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