sobre los ancestros

Publicado: agosto 19, 2007 en General, la evolución, microcuentos

El homínido que inventó el palo para hundirle el cráneo al homínido que había inventado la palabra (la envidia ya estaba inventada) gruñó una maldición. La Maldición. La Palabra. El homínido que inventó el palo para hundirle el cráneo al homínido que había inventado la palabra se marchó arrastrando el palo ensangrentado. <<Tuputamadre, tuputamadre, tuputamadre…>>, murmuraba. Dolorosamente consciente de haber perdido la batalla.

Anuncios
comentarios
  1. […] la involución El homínido primero se puso a dos patas para sentenciar: —E, igual a eme, ce, dos. El homínido nº2 asintió con la […]

  2. Pecosa dice:

    Definitivamente la primera palabra tenía que ser un taco.
    La segunda debió ser… ay, iba a decir una obscenidad, pero no queda fino. La segunda palabra debió ser alguna cochinada. Fijo.

  3. Pecosa dice:

    ¡Jajajaj! Ni ¡recorcholis!
    ¡Coño, pues claro! ¿¿Cómo no he podido caer?? ¡ERA NOGENSMENYS!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s