Archivos de la categoría ‘currele’

Con la de trenes que he dejado escapar, mejor me compro una moto.

Un tipo entra en un bar y comienza a disparar indiscrim

Tengo un trancazo… Además estoy muy constipado.

COMPAÑERA DE TRABAJO-. De los errores se aprende. EL TETE-. Por eso no tienes hermanos. Risas. A poco ella se desorina. COMPAÑERA DE TRABAJO-. Cabrón.

anuncio por palabras (otro)

Posted: mayo 27, 2011 in citas, currele

Urge inspiración. Sólo expirando te mueres.

Todo tiene su antónimo, su polo opuesto, su némesis. Del mismo modo que una bella durmiente necesita de un príncipe que con su beso la despierte, existe en algún lugar una fea insomne que lleva esperando bastante más de cien años a que un príncipe tenga a bien besarla, para poder, al fin, dormir.

Tiene cuatro años y lleva a la muerte cogida de la mano. De la otra un globo rojo y un helado; de tres bolas. —¡Genial! —dice la niña. Bien pudiera haber sido un niño de cinco años, o tener siete recién cumplidos, pero cada cual tiene su propia historia, y esta trata de la muerte [...]

a Nat y Markos La enfermera sexy cumple años. Soy un narrador discreto, así que no me pregunten cuántos. Aparenta menos velas pero hay unas cuantas. Al soplarlas, sola en casa, pide un deseo. Me lo callo porque luego no se cumplen, pero al rato de llegar al hospital un autobús de línea se estampa [...]

¿Cuántos microcuentistas se necesitan para cambiar una bombilla? Dos. Uno para cambiar la bombilla y otro para besarme el culo. Demás Egolatrías…

A la muerte le duelen los huesos; son muchos años. La humedad se le clava hasta el tuétano, porque las parcas no abrigan cuando el frío viene de adentro. Cogida a la guadaña para sortear la nieve helada, la muerte entra en el único bar. El encargado escurre una jarra. Solos él y el borracho [...]

interview (uno)

Posted: julio 22, 2010 in ¿plagio?, currele, MundoFreak

—¿Muslo o pechuga? —Cochinillo.

Si Dios hubiera empezado por enviarle a Egipto una plaga de albañiles, se ahorraba las otras nueve. El Profeta Sexi Éxodo 1-1

Me estoy midiendo la polla y en esas entra la muerte. —El niño zombie —no se anda con chiquitas—. ¿Qué sabes de él? Mi corazón no está para estos trotes, pero de todo hace uno callo. Sólo espero que mi hora llegue con los calzoncillos limpios, que no puestos. —Sé lo mismo que tú —si [...]