a Nat y Markos
sobre las musas tristes a.m.
Posted: octubre 24, 2010 in currele, General, historias de la mera muerte, lápida, malafolla, microcuentos, sangre, sueñosLa enfermera sexy cumple años. Soy un narrador discreto, así que no me pregunten cuántos. Aparenta menos velas pero hay unas cuantas. Al soplarlas, sola en casa, pide un deseo. Me lo callo porque luego no se cumplen, pero al rato de llegar al hospital un autobús de línea se estampa contra una manifestación antisistema, ningún muerto, heridos pa la cabra; aten cabos. Las guardias en urgencias pasan mejor cuando hay tanto que hacer que no te da tiempo a pensar que estás sola y es tu cumpleaños.
otros ingresos hospitalarios
Comentarios

Relato melancólico, para un melancólico lunes.
Un abrazo de guardia
tienes razón, maite, parece que el narrador necesita urgentemente un abrazo de ésos. uno cada ocho horas, por lo menos
Para que luego digan que ser sexy te facilita la vida.
Parece ser que hay una hora para cada cosa, pero en algunos casos la soledad hace que los horarios pierdan el sentido.
no poder dormir porque una dichosa historia que no merece tanto escándalo te incordia hasta que te tienes que levantar a escribirla, es casi tan malo como no poder dormir porque no se te ocurre ninguna historia que contar, pecs. y si estás solo en la cama, ni te cuento!
Tus entradas deberían indicar hora de publicación.
Estarás solo en la cama, pero tus noches son de lo más agitadas, nogensmenys…
Vivan los cumpleaños que caen en lunes. Al menos a la enfermera sexy se le cumplió el deseo.
alguien debería contar los heridos provocados por los deseos cumplidos. los deseos son un arma de doble filo.
O de destrucción masiva xD
Nunca se sabe del todo el tamaño de los deseos ajenos xD
todos deseamos uno más grande, k. es triste pero es así
Me escama que sólo haya habido heridos…
no descarto víctimas en una próxima revisión. siempre que releo un micro le cambio cosas. in fact, había 15 muertos y un estamos en paz, rubia (teñida) en el primer borrador. pero estoy intentando ahorrarle mi bilis al mundo. de nada.
Supongo que alguno de los heridos sería por la carga policial previa
.
p.s. Siempre queda bien obviar la muerte… Y más si es la de una pernicacha rubia (aunque sea teñida).
Últimamente al narrador lo escriben sus cuentos. Pareciera que está deseoso de narrarse a sí mismo.
Te escucho.
es imposible no narrarse a uno mismo, elena.
es bueno que alguien escuche. por lo general la gente te oye, como mucho.
Te veo mu mal dormío, Vittty
y mu mal otras cosas que agradezco has tenido el detalle de omitir, anniki.
Si es que te las pongo a huevo, no aprenderé nunca.
El bien de algunos son los males de otros… qué jodienda! Por ejemplo el caso de la enfermera, o el hecho de que tu insomnio y tus noches a solas, estimulen a tus musas.
No me mandes a la M., hay que ver el lado positivo… gracias a eso mucha gente escucha lo que tienes que decir aunque sea de madrugada.
Ya vendrán tiempos mejores y mejores compañías… y mejores comentarios. ains
Definitivamente, me voy a la M y regreso en un rato
ah, la eme… algún día escribiré una novela titulada cónicas (postales, cartas) desde la eme. puede que me dé para una trilogía.
contra lo que muchos piensan soy un tipo bastante positivo. quizá no para la media de la población, pero mi pesimismo puede llegar a cotas tales de virtuosismo que incluso yo me obligo a pensar que no todo puede ser tan chungo, jomío.
Hay veces que los detalles quedan mejor cuando no se narran, porque la enfermera puede ser sexy a cualquier edad.
Bueno relato.
lo sexy tiene mucho de actitud.
gracias, tarzán
Pa’ callarse la boca podría haberla puesto en la de la enfermera sexy y evitar regaños… digo.