El universo se expande, mira tu madre.
Archivos para diciembre, 2009
discusiones de sobremesa para tan señaladas fechas (hoy: the big bang theory)
Posted: diciembre 29, 2009 in ¿plagio?, citas, el profeta sexi, la evolución, lápida, malafolla, más allá de orión, sangresobre nochebuena
Posted: diciembre 24, 2009 in biblia, currele, historias de la mera muerte, lápida, microcuentos, sangreLlaman. Una mujer rolliza de temperamento alegre y pirotécnico abre la puerta, su carita de manzana fuji se ilumina al ver a su hijo con dos bolsas del Mercadona con ropa para lavar. Viente minutos de besos en el umbral familiar pasan en un suspiro, la eternidad tiene estas cosas. −¡Pero qué flaco estás, criatura! [...]
Sobre los fantasmas del pasado (presente y futuro)
Posted: diciembre 22, 2009 in microcuentos, sueñosNo fuman, lo dejaron cuando les entregaron a la niña; lo echan de menos después de joder. Amanda está recostada sobre el pecho de Martín, Martín juega con los tirabuzones del pelo de Amanda. —¿Piensas en ella cuando lo hacemos? —pregunta Amanda. Martín opta por ser sincero, siempre lo ha sido. La sinceridad es más [...]
sobre el nivel de exigencia (cero)
Posted: diciembre 20, 2009 in amigos, inocencia, llengua materna, microcuentosUna joven entra temblando en un bar de estudiantes y se sienta en una mesa llena de muchachas del mismo palo. —Me acaban de chupar el coño, tías…. —dice. —¡Qué dices, tía! —se emocionan las muchachas. —En serio, tías —dice la joven, mujer ya—. Un poco más y me corro. Basado en hechos reales.
A la muerte le asustan los perros.
Creo que se me ha subido el fracaso a la cabeza.
sobre el 3 de diciembre. hemisferio norte.
Posted: diciembre 2, 2009 in historias de la mera muerte, inocencia, lápida, microcuentos, sangre, sueñosSon jóvenes son guapos juegan a matarse. Ella se pinta las uñas de los pies sobre el salpicadero de cuero rojo cereza. Él conduce sonámbulo, ajeno al miedo en los ojos de quienes van a trabajar medio dormidos, asusta pelear a cuchillo con el estómago vacío. —Te encantará el mar —dice él—. Una vez lo [...]
