sobre la ética y la estética
El diputado con complejo de pene pequeño no se ducha en el gimnasio por miedo a que le pongan motes, como en el internado. También porque se sabe incapaz de no compararse con los demás hombres y ello podría dar pié a equívoco, mirándoles el paquete todo el rato. Si pudiera ducharse con la erección equina que contempla desde hace unos minutos en el retrete del congreso, los traumatizados serían los demás. Serían ellos quienes, de reojo, desearán uno igual. Pero pensarían lo que no es, excitado entre iguales; dada su filiación y aspiraciones políticas no podía permitirse tal tipo habladurías. Con gusto el diputado se quitaba ahora mismo cinco o seis —o siete!— de esos centímetros latentes que le agitaba con recelo la portavoz de la oposición en los retretes del congreso, para que le colgaran sin más de la polla en las duchas del gimnasio. Oh, sí.
Julio 12, 2009 at 4:06 pm
Que mala es la envidia… Y más cuando se sufre a causa del descomunal falo de la portavoz de la oposición.
P.D.: No es por nada, pero muy machito no puede ser, tanto en cuanto se dedica a mirar los rabos ajenos en los retretes del Congreso XD
Julio 12, 2009 at 8:20 pm
ayyy si los retretes del congreso hablaran!!!
Julio 12, 2009 at 8:22 pm
seguro que cantan.
Julio 13, 2009 at 3:17 am
Así se hace la política… desde el retrete y acomplejado.
¡Muy bueno!
Julio 13, 2009 at 9:51 am
No entiendo como puede pensar en complejos mientras se la están “agitando”. Qué más quiere?. Esto es ya puro vicio vittt!.
Julio 13, 2009 at 12:44 pm
quejarse de vicio es mucho mejor que quejarse con motivo.
Julio 13, 2009 at 4:15 pm
Jajajaj. Cierto!.
Julio 13, 2009 at 11:55 am
Así que el tipo está descompensado…
Julio 13, 2009 at 4:01 pm
pero si de genitales andan sobrados en el congreso!…
Julio 13, 2009 at 6:32 pm
todo apariencia, me temo
Julio 13, 2009 at 7:35 pm
No sé si va de pollas, pero cojonudos (en el mal sentido de la palabra) un rato, seguro. Hay algunos que tienes los eggs tan grandes que tienen que caminar con las piernas separadas y otros que van rebotando sobre ellos como si no existiera el mañana, sin temor por su prole futura.
Julio 14, 2009 at 6:30 pm
¡Ahí les duele, Eariandesita del Pino! Que se entere todo el mundo, que la fama de “huevones” de muchos políticos tiene poco que ver con su anatomía y más con su Empecinamiento Intrinsecamente Bestial, asociado al Síndrome del Falo Infinitésimo… Por Dios, que alguien me alivie el sufrimiento…
Julio 15, 2009 at 7:24 pm
síndrome del falo infinitésimo, qué horrible suena eso.