Archivos para abril, 2009

Me escapé de casa para enrolarme en el circo. Tenía nueve años. Les llevaba perros abandonados a las fieras, que las devoraban de un bocado. Aprendí a volar en el trapecio pero aterricé en la grada. Dos muertos. Cojo y contrahecho me pinté la cara. ¿Quién dijo que los payasos debían de tener puta gracia?

Y el último ser humano sobre la pinche faz de la Tierra estornudó.

Quien que no te contagia el bostezo (un bostezo sincero y espontáneo que sólo aspira a su reflejo, su propagación muda), ésa persona no existe. A no ser que quien no exista seas tú.

eufonía

Posted: abril 24, 2009 in ¿plagio?, citas, ella, inocencia

Qué bien suena mi nombre en tus labios: Atanasio…

Al anochecer el mar se puso bravo, más bravo que nunca, y devolvió a la playa —una a una— las almas de los marineros muertos, que por una noche (aquella noche de vendaval y horizonte de relámpagos) pudieron reencontrarse con los suyos; y hablaron de sirenas de pezones de cereza y de terneras de dos [...]

Soy un tipo afortunado; sólo que me gustaría ser un tipo afortunado con suerte.

Hace mucho que nadie me parte la cara; algo no debo estar haciendo bien.

Cuando caperucita roja llegó con la merienda, el lobo ya se había comido a la abuela. Por eso al acercarse a la cama la encontró tan cambiada. —Abuelita, abuelita, ¡qué ojos más grandes tienes! —le dijo. —Son para verte mejor —dijo el lobo, con voz de anciana pachucha. —Abuelita, abuelita, ¡¡qué orejas tan grandes tienes!! [...]

En la penumbra de una vela que agoniza, la chiquilla venda las heridas del viejo samurai. Es cuanto puede hacer por él ahora. —Fuera muchos se preocupan por usted —susurra. El viejo samurai guarda silencio. Aquel silencio que le dedicó cuando cayó a sus pies, despacio, sobre el barro. Sin alma apenas con que aguantar [...]

una para la lápida XXI

Posted: abril 10, 2009 in amigos, ella, inocencia, lápida

Si hubiera sabido antes lo que sé ahora, me habría comprado una moto.

Fallecí hace como quince días, pero ése es el menor de mis problemas ahora; busco piso. No tengo dónde caerme muerto.